AlanSpeak Viaggi. Immersione linguistica in inglese in Irlanda

Inmersión en Inglés en Irlanda para adolescentes

con familias cuidadosamente seleccionadas contigo en mente

*Se prevé un grupo con salida desde Madrid (aún sin fechas) y acompañado por mí (Alan). Dependiendo de los participantes, se podrían organizar grupos con salida desde tanto Málaga como Asturias.

¿Qué es esta inmersión en inglés en Irlanda?

Es una inmersión lingüística basada en la convivencia con una familia anfitriona irlandesa cuidadosamente seleccionada de una red de familias con las que AlanSpeak Travel trabaja habitualmente.

Durante su estancia, los participantes utilizan el inglés como lengua de comunicación en situaciones reales del día a día y cuentan con el apoyo de AlanSpeak Travel, de la familia anfitriona y de una red de apoyo local.

En la lista de cosas por conseguir lo principal es que el inglés deje de ser una asignatura y se convierta en una herramienta de comunicación real. Luego vienen cosas de menor importancia como una buena familia, que te den de comer, te laven la ropa, o que tu cama tenga patas.

Dependiendo de la zona y de la familia anfitriona, podrán surgir oportunidades para participar en actividades, salidas o aspectos de la vida local. Cuando existan, facilitaremos la información necesaria y, en su caso, el coste de participación. Cuando no existan, no pasa nada.

¿Qué no es esta inmersión en inglés en Irlanda?

No es un campamento de verano.

No es un programa basado en excursiones y actividades organizadas cada día.

No es una academia de inglés en el extranjero.

No es una estancia en un hotel o residencia de estudiantes.

No es un programa basado en mantener a los participantes ocupados cada minuto del día.

¿Para quién está diseñada esta inmersión en inglés en Irlanda?

Esta inmersión está diseñada para jóvenes de entre 12 y 17 años que estén preparados para convivir durante varias semanas con una familia anfitriona y participar activamente en la experiencia.

No buscamos participantes perfectos. Buscamos jóvenes responsables, respetuosos y capaces de comunicarse cuando algo les preocupa. La capacidad de pedir ayuda, expresar cómo se sienten y hablar de los problemas cuando aparecen suele ser mucho más importante que el nivel de inglés con el que llegan a Irlanda.

Los participantes que mejor aprovechan la experiencia suelen mostrar curiosidad, una actitud positiva y una disposición razonable para adaptarse a personas, costumbres y situaciones diferentes.

También es importante que exista una relación de confianza entre el participante, su familia y la organización. La comunicación abierta y honesta permite resolver la mayoría de los problemas antes de que se conviertan en dificultades mayores.

Cada participante es diferente. Algunos necesitan más apoyo que otros. Algunos tardan más en adaptarse. Eso forma parte normal de cualquier inmersión. Lo importante es estar dispuesto a participar, comunicarse y dar una oportunidad real a la experiencia.

¿Para quién no está diseñada esta inmersión en inglés en Irlanda?

Esta inmersión no es adecuada para todo el mundo, y no pasa nada por reconocerlo.

No está diseñada para jóvenes que esperan que otras personas hagan todo el trabajo por ellos. La familia anfitriona, la organización y la red de apoyo pueden ayudar, orientar y acompañar, pero el participante también debe poner de su parte.

Tampoco suele ser una buena opción para quienes no están dispuestos a comunicarse cuando surge un problema, rechazan cualquier esfuerzo de adaptación o toman la decisión de rendirse antes de haber dado una oportunidad real a la experiencia.

La morriña, los nervios, los días malos y los momentos difíciles forman parte normal de muchas inmersiones. Lo importante no es evitar cualquier dificultad, sino afrontarla, hablar de ella y trabajar juntos para superarla.

Durante más de veinticinco años he comprobado que los participantes que más aprovechan la experiencia no son necesariamente los que llegan con mejor inglés, sino los que mantienen una actitud abierta, colaboran cuando aparece un problema y están dispuestos a seguir adelante incluso cuando las cosas no salen exactamente como esperaban.

Si alguien no está preparado para asumir esa parte de responsabilidad, probablemente este no sea el momento adecuado para realizar una inmersión de este tipo.

Tampoco está diseñada para participantes que no estén dispuestos a respetar las normas básicas de convivencia, las leyes locales o las instrucciones razonables de la familia anfitriona y de la organización.

El consumo de alcohol por menores de edad, el uso de drogas, las ausencias no autorizadas, las actividades ilegales o cualquier conducta que pueda poner en riesgo al propio participante, a la familia anfitriona, a otras personas o a la reputación del programa no tienen cabida en esta inmersión.

En determinadas situaciones, estas conductas pueden dar lugar a la finalización inmediata de la estancia y al regreso anticipado a España a cargo de los padres o tutores legales.

Si alguien no está preparado para asumir esa parte de responsabilidad, probablemente este no sea el momento adecuado para realizar una inmersión de este tipo.

Preparación emocional: Clave para una experiencia exitosa

El programa está diseñado para jóvenes de 12 a 17 años. Sin embargo, la edad por sí sola no determina si alguien está preparado para participar. La madurez, la independencia y la disposición para convivir durante varias semanas con una familia anfitriona suelen ser factores igual de importantes.

Antes de participar en la inmersión en inglés en Irlanda, es importante evaluar la preparación emocional de cada joven. Pasar cuatro semanas en el extranjero supone un reto, especialmente la primera vez, por lo que la confianza entre padres e hijos es fundamental.

La adaptación inicial a la familia anfitriona puede resultar difícil, pero normalmente se supera en pocos días. También es importante que los padres mantengan una actitud tranquila y positiva para ayudar a los adolescentes a gestionar la nostalgia sin intensificarla.

A lo largo de los años he comprobado que algunos jóvenes se adaptan a la experiencia desde el primer momento, mientras que otros necesitan esperar un poco más. Cada caso es diferente.

Mi lema siempre ha sido: si no estás preparado este año, ¡déjalo para el año que viene!

Apoyo emocional: El camino hacia el éxito

¿Cómo estás? Estamos aquí para ayudarte

Cada día te preguntamos: ¿Cómo estás? No es solo un saludo, sino la pregunta más importante que podemos hacerte (salvo que tengamos que preguntarte: ¿Te duele mucho? o ¿Y por qué las muletas?).

Sabemos que esta experiencia en Irlanda puede ser emocionante y enriquecedora, pero también puede suponer retos. Adaptarse a un nuevo entorno, convivir con una familia diferente y estar lejos de casa no siempre es fácil. Por eso, nuestro objetivo es que te sientas acompañado en todo momento.

Si algo no te está gustando y no lo dices, no podremos ayudarte. Es normal responder con un «¡Bien!» por cortesía, pero queremos que sepas que siempre tendrás la oportunidad de hablar con alguien sobre lo que te preocupa. Estamos aquí para escucharte y buscar soluciones.

No estarás solo. Contarás con el apoyo de tu familia anfitriona, de la organización y de las personas que trabajan con nosotros en Irlanda. Si surge un problema, lo hablaremos. Si algo no funciona, intentaremos solucionarlo. Y si necesitas ayuda, siempre habrá alguien al otro lado del teléfono.

Este mes puede ser una experiencia increíble. Lo sabemos por experiencia. Pero si sientes que te está costando disfrutar, no te lo guardes. Háblanos. Estamos aquí para ayudarte.

¡Atrévete a dar el salto y disfruta
de un verano de inmersión en inglés en Irlanda!

Objetivos de la Inmersión en Inglés en Irlanda

Lo primero es el inglés

Esta inmersión tiene un objetivo principal común: mejorar tu inglés.

Ese objetivo debe ser compartido por todos: por tí, por tus padres, por la familia anfitriona y, por mí.

La familia anfitriona se compromete a acogerte como un miembro más de su hogar. Yo me comprometo a organizar una experiencia que te ofrezca oportunidades reales para escuchar y utilizar el inglés cada día.

A cambio, espero que pongas de tu parte. Que participes en la vida familiar. Que hagas un esfuerzo por comunicarte en inglés. Y que aproveches las oportunidades que se te ofrecen.

Habrá tiempo para hacer amigos, descubrir parte de Irlanda, vivir experiencias nuevas, y divertirte. Todo eso es importante. Pero no debemos perder de vista el objetivo principal: mejorar tu inglés.

Desarrollo Personal: Mejora Tu Inglés y Gana Confianza

Siempre digo que esta inmersión gira alrededor de un objetivo principal: mejorar tu inglés. Y es verdad.

Aunque existen otros aspectos aparentemente menos importantes. Cosas como sentirte seguro, apoyado e integrado en la familia anfitriona. Que exista confianza. Que te sientas escuchado. Que formes parte de la vida familiar y no simplemente de la habitación que ocupas durante cuatro semanas.

La realidad es que todos estos factores influyen directamente en tu capacidad para aprender inglés y aprovechar al máximo la experiencia. Cuanto más cómodo te sientas en tu entorno, más fácil resultará participar, comunicarte y ganar confianza.

Cada participante conocerá una familia irlandesa escogida con cuidado. Como ocurre con cualquier relación, la confianza tarda un poco en aparecer. La integración rara vez sucede el primer día. Se construye poco a poco. Y, aunque me gustaría poder decir que soy un mago y siempre acierto a la primera, no es así. La suerte que tenemos todos es que cuando sea necesario realizar un cambio de familia, en mi experiencia, nunca fue a peor. ¿Por qué? Porque conozco mejor al participante.

A veces la relación esperada no surge. Simplemente no hay «chispa». Otras veces el problema no está en la familia ni en el participante, sino en los nervios de los primeros días, en expectativas poco realistas o en una falta de comunicación.

Por eso insisto tanto en la confianza y en la comunicación. Si algo te preocupa, dímelo. Si algo no funciona, hablaremos de ello. La mayoría de los problemas tienen solución cuando se detectan a tiempo. Pero, en el momento de subir al avión de vuelta, ya es tarde.

Si algo está roto, se arregla en Irlanda. Si hay que cambiar a alguien de familia, se le cambia lo antes posible. Es la mejor opción.

Con los años he aprendido que aprender inglés y cuidar del bienestar de las personas no son objetivos enfrentados. En realidad, van de la mano. La confianza, la adaptación y la autoconfianza que muchos participantes desarrollan durante estas semanas suelen acompañarles mucho después de haber regresado a casa.

Pero no confundamos los objetivos. El inglés sigue siendo el objetivo principal. Siempre. Después viene el inglés. Luego un poco más de inglés. Y, si queda tiempo, ya nos ocuparemos de cuestiones secundarias como tu bienestar, tu seguridad o averiguar si llevas tres semanas alimentándote exclusivamente de pan y agua.

Lo que no tiene cabida

Creo que es muy importante dejar claro para quién no va diseñado este viaje.

Si tu hijo o hija tiene problemas de comportamiento manifiestos, no sabe escuchar y llevar a cabo unas instrucciones básicas sin ponerse a hablar, distraerse o ignorar constantemente lo que se le pide, este no es el viaje ideal.

Si tiene o ha manifestado tendencias violentas, aunque solo sean verbales, este no es el viaje ideal. He pasado ya unas cuantas horas en comisarías con adolescentes que estaban pidiendo atención a gritos. Yo no puedo solucionar en cuatro semanas lo que no se ha conseguido solucionar en el calor del hogar.

Si existe una condición médica, psicológica o psiquiátrica que pueda influir sobre el comportamiento, requiera o no tratamiento, debe ser comunicada antes de la salida. Esto incluye diagnósticos previos, medicación, visitas a psicólogos o psiquiatras y cualquier circunstancia que pueda afectar a la estancia.

He viajado con participantes que tenían todo tipo de dificultades. La existencia de un problema no suele ser el problema. Lo que sí suele ser un problema es descubrirlo cuando ya estamos en Irlanda.

Puedo trabajar con casi cualquier situación. Lo que no puedo hacer es trabajar con información que no tengo. Mojar la cama tiene solución. La morriña tiene solución. La ansiedad tiene solución. La falta de encaje con una familia tiene solución. Lo que rara vez tiene solución sencilla es una sorpresa que nadie consideró importante mencionar.

La honestidad, la confianza y la comunicación son fundamentales para que esta experiencia funcione. Las medias verdades, las expectativas poco realistas y las conversaciones que nunca llegan a producirse son el origen de muchos más problemas que la mayoría de las dificultades iniciales.

A lo largo de más de veinticinco años me he llevado a gente increíble y a gente que ha pasado sin pena ni gloria. Los participantes que más recuerdo no son necesariamente los más brillantes ni los que mejor inglés tenían. Son los que lucharon por completar con éxito el viaje.

Quienes no estén dispuestos a hacer ese esfuerzo probablemente no disfrutarán de la experiencia. Y, en casos extremos, podrán encontrarse pagando un acompañamiento hasta Dublín y un vuelo de regreso a España mucho antes de lo previsto.

Si quieres descubrir más sobre Irlanda, sus paisajes, su cultura y algunos de los lugares que podrás visitar durante tu estancia, te recomiendo echar un vistazo a la página oficial de turismo de Irlanda: Tourism Ireland.

Y mientras los participantes disfrutan de su experiencia de inmersión en Irlanda, los padres también pueden aprovechar el mes para hacer algo diferente. Mi recomendación profesional es elegir un destino situado lo más lejos posible de Irlanda. Por ejemplo, la India. Puedes descubrir nuestro circuito Colores de la India. Las posibilidades de aparecer por sorpresa para rescatar a tu hijo disminuyen considerablemente.